
Diez de Espadas
Espadas
De dónde procede esta carta
Papus no da una descripción propia de esta carta. Se deriva de su sistema: el palo de Espadas es Vau (ו), el principio equilibrador, el vínculo entre los dos, que actúa en Yetzirah, el mundo formativo; el número 10 es He final de la tercera serie, la realización plena: el palo agotado y la semilla del palo que sigue. El significado que sigue es la lectura de esa combinación (el principio equilibrador, el vínculo entre los dos, tomado en su décimo término), no una cita suya.
Al derecho
El palo agotado. Diez espadas, nada que disputar, y el décimo término de Papus es siempre también una semilla; así que esta es una culminación verdaderamente definitiva para el conflicto y verdaderamente el comienzo de lo que venga después. La carta no es una advertencia; es la constatación de que lo peor de algo concreto ha terminado de ocurrir. En el mundo formativo ya no queda nada que discutir.
Invertida
El final rechazado: un conflicto reavivado cuando ya había terminado, que en este palo es el movimiento más costoso posible. O el comienzo de lo que sigue, pues un palo agotado da paso a otro: la primera luz en el horizonte de la carta.
Correspondencias
- Palo
- Espadas — Vau (ו), Yetzirah, el mundo formativo
- Principio del palo
- el principio equilibrador, el vínculo entre los dos
- Número
- 10 — He final de la tercera serie
- Papel del número
- la realización plena: el palo agotado y la semilla del palo que sigue
En una tirada
En el comienzo, el asunto parte de una derrota total, que es un terreno más firme que una parcial. En oposición, un final que quien consulta todavía disputa. En equilibrio, nada está equilibrado: esta posición se limita a informar de que todo ha terminado. Como resultado: el conflicto ha concluido por completo, y comienzan los asuntos del palo siguiente.
