
Ocho de Copas
Copas
De dónde procede esta carta
Papus no da una descripción propia de esta carta. Se deriva de su sistema: el palo de Copas es He (ה), el principio pasivo, receptivo, que actúa en Briah, el mundo creador; el número 8 es He de la tercera serie, la respuesta pasiva a esa realización. El significado que sigue es la lectura de esa combinación (el principio pasivo, receptivo, tomado en su octavo término), no una cita suya.
Al derecho
La respuesta pasiva a la abundancia del siete: la partida. Tras ver todo lo que se ofrecía, el principio receptivo se retira de ello. El octavo término de Papus nunca inicia: esto es menos una decisión que un reconocimiento que llega y se obedece. Lo que se deja atrás no carece de valor, y la carta lo dice expresamente: las copas están apiladas e intactas. Eso es lo que hace difícil la carta, y lo que la hace honesta.
Invertida
La partida rechazada: quedarse con algo que se sabe terminado, algo que este palo seguirá planteando hasta que se resuelva. O marcharse por costumbre, de modo que nada se entrega el tiempo suficiente como para que valga la pena quedarse.
Correspondencias
- Palo
- Copas — He (ה), Briah, el mundo creador
- Principio del palo
- el principio pasivo, receptivo
- Número
- 8 — He de la tercera serie
- Papel del número
- la respuesta pasiva a esa realización
En una tirada
En el comienzo, el asunto se inicia con alguien que se marcha. En oposición, una retirada que quien consulta no esperaba y que no puede rebatir. En equilibrio, la situación es estable solo porque alguien ya se ha ido mentalmente. Como resultado: una partida, de algo que funcionaba bastante bien.
